El 11,4% de las personas mayores se sienten solas según el IMSERSO, un sentimiento que crece en verano

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La soledad y, sobre todo, en las personas mayores puede desencadenar en problemas de salud. Este sentimiento de soledad se incrementa en verano más que en Navidad. La figura del cuidador es clave para garantizar el bienestar de las personas mayores y dependientes

Esta época del año es la que más cuesta arriba se hace a las generaciones más mayores de la sociedad debido a las altas temperaturas y el sentimiento de soledad que se incrementa en verano. España es una de las poblaciones con los niveles de envejecimiento más altos y, de hecho, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), se contabilizan 120 mayores de 64 años por cada 100 menos de 16; se está ante una seria problemática sobre cómo cuidar a los más mayores en verano.

El verano suele ser una época del año muy complicada para la gente mayor y, especialmente, para la que se siente sola. De acuerdo con las últimas cifras del IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales), el 11,4% de las personas mayores afirmaron sentirse solas a diario. Estas cifras pueden verse incrementadas con la llegada del verano, cuando los mayores se quedan sin compañía como resultado de los viajes de vacaciones de familiares, amigos y vecinos.

Fruto de la soledad pueden surgir múltiples consecuencias que afectan directamente a la salud, sobre todo, a la mental. La depresión es una de las consecuencias directas del sentimiento de soledad, se encuentra entre las patologías más habituales y con mayor repercusión en la vida diaria de las personas mayores. El estudio publicado en el Journal of Affective Disorders revela que la soledad no deseada, la pérdida de capacidades visuales o auditivas, y la presencia de enfermedades crónicas pueden convertirse en los principales factores que causan depresión.

Sin ninguna duda, la familia, los amigos o personas cercanos son los primeros encargados de reforzar los lazos socioafectivos con la persona mayor. Ellos son quienes pueden ofrecerles sentimientos de pertenencia y seguridad mejora su autoestima y confianza para que no deje de sentirse hábil, útil y capaz. No obstante, el círculo más íntimo de la persona mayor a veces sufre dificultades para congeniar las necesidades que éste último requiere. Esto puede suponer que a veces las familias puedan sentir que carecen de orientación para actuar debidamente o bien tener la sensación que no tienen el suficiente espacio vital para ellos mismos.

En este contexto, cobra especial importancia la figura del cuidador, un profesional que garantice un acompañamiento de calidad para evitar este tipo de situaciones en las personas dependientes o mayores. Para Oriol Fuertes, CEO de Qida, el acompañamiento de personas mayores en verano es aún más importante que en otras épocas del año ya que según apuntan varios estudios el sentimiento de soledad entre los ancianos/as es mayor en verano que en Navidad.

La soledad es un tema que debería considerarse como un problema de salud pública que hay que tratar de prevenir e intervenir, pero desgraciadamente, nuestro sistema, por ahora, no garantiza este tipo de servicios. Por eso desde Qida trabajamos por un acompañamiento profesional adaptado a cada necesidad. Estar rodeados de otras personas y sentirse importante para alguien es una necesidad innegable del ser humano”.

Para que estos acompañamientos se desarrollen con garantías de profesionalidad, desde Qida defienden que es clave disponer de cuidadores cualificados, reconocidos y bien valorados. Por ello desde la compañía imparten formaciones para que los cuidadores conozcan cómo responder a las necesidades de cada paciente, además de asegurarse que los cuidadores estén satisfechos laboral y personalmente.

Para aquellas familias que se vayan de vacaciones y no puedan prestar la atención que el anciano o la persona con dependencia merece, Qida ofrece la posibilidad acompañarla durante su estancia temporal en una residencia, dando la oportunidad a las familias de descansar con la tranquilidad de que su ser querido está en las mejores manos.

Qida sigue creciendo para construir un servicio de atención domiciliaria de calidad, experto y utilizando las nuevas tecnologías. El 5 de julio, Oriol Fuertes, CEO y fundador de Qida, lideró la sesión organizada por el Foro de Asociados Colaboradores de la Unión Catalana de Hospitales y compartió cómo Qida está construyendo la atención domiciliaria del futuro. “En estos momentos, la atención domiciliaria está viviendo una transformación integral. Se ha introducido nueva tecnología, nuevos roles profesionales y nuevos modelos de coordinación con el propio sistema”, explicó Fuertes ante más de 50 expertos del sector.

“Recientemente hemos abierto una oficina en Barcelona para un equipo tecnológico que desarrolla la aplicación, por lo que ha aumentado la plantilla dedicada a hacer exclusivamente la app”, destaca Fuertes.

Sobre Qida
Qida nace con el objetivo de cambiar la situación de las personas que más lo necesitan. La historia de Qida es diferente a la de la mayoría de las empresas del mismo sector. Oriol Fuertes, CEO de la empresa, llevaba diez años trabajando en una de las mayores consultoras a nivel mundial, asesorando a más de siete gobiernos en planes de salud. A raíz de su experiencia se da cuenta de que todos los países del mundo tienen el mismo problema: un sistema sanitario cada vez más caro y de menor calidad. De ahí nace Qida, para tratar de cambiar esta situación y ofrecer la atención y el servicio que todo el mundo merece. Su otro objetivo es devolver el estatus social a los cuidadores, cuya labor consideran que se infravalora, por lo que seleccionan a los profesionales mejor formados, retribuyéndoles de manera justa.

Fuente Comunicae

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