PGOU de Llerena, un documento absurdo lleno de fantasias desarrollistas alejadas de la realidad

El pasado 12 de septiembre finalizó el periodo de alegaciones a la Aprobación Provisional del PGOU de Llerena, tramitada por la corporación municipal el 27 de junio. Durante este periodo veraniego apenas si se han presentado alegaciones al mismo por parte de la ciudadanía, aunque algunos, entre ellos Izquierda Unida sí que ha cuestionado en esta y en todas las fases previas el modelo de crecimiento propuesto por el Psoe local y el equipo redactor.

Los técnicos responsables, en la reciente presentación pública del 20 de septiembre pasado en nuestra localidad ante una asistencia muy crítica y expectante tras los inconcebibles ocho años de parón administrativo (casi nadie se acordaba ya de este monstruo latente), expusieron la alternativa de los nuevos crecimientos previstos en los suelos urbanos y  urbanizables futuros mediante rondas y rotondas que, nos dicen, albergarán los nuevos ensanches hasta 2026.

Pero ocurre que Llerena, como ciudad media del sur, desgraciadamente incumple las propias proyecciones de población y las necesidades de viviendas que el mismo PGOU diagnosticaba para 2016 un crecimiento de 700 habitantes y lo que ha hecho es perder casi 100 (en cuanto a viviendas se incrementan las vacías). Es más, a causa de la crisis financiera, del despoblamiento rural y del pinchazo de la burbuja inmobiliaria (tres causas que nos asolan), las previsiones han resultado ser papel mojado y nada se ha cumplido, por lo que resulta necesaria una revisión del modelo urbanístico presentado.

Además, y para colmo, los crecimientos residenciales e industriales ya previstos en las NNSS del 2000 -y sus catorce Modificaciones Puntuales- no solo no se consolidan sino que parecen estar en vía muerta y forman un anillo de suelos vacíos que deben ser tratados con prioridad.

Finalmente, se cuestiona ampliamente y es uno de los aspectos en los que específicamente critica Izquierda Unida, principal opositora al Plan junto a muchos vecinos afectados como se vio recientemente, consideran que el tratamiento que el Plan da al Casco Histórico -con derivación a un Plan Especial condicionado a la aprobación de este PGOU- es un grave error, cuando debería haber entrado con propuestas concretas, actuaciones imaginativas y medidas diferenciadas.

En definitiva, necesitamos en Llerena un Plan acorde con nuestra población y libre de visiones desarrollistas y especulativas.

Juan Eugenio Mena Cabezas