Se acaba 2024, aunque hasta el rabo todo es toro.

Hoy es el día en que a la posada del Sr. Benigno venía un hombre que tenía más ojos que días tiene el año, y allá íbamos todos los críos del barrio, a molestar con la pregunta.
En la puerta del bar El Ruedo, el señor Liborio se reía de todos nosotros y nos decía » que son los ojos del puente de piedra».
No se como éramos tan ingenuos, hacia unos días habíamos salido con almirez, botella de anís, y zambomba, esa que nos habían hecho con tripa del cerdo de la matanza, perola de barro y una paja de trigo seco, pidiendo el aguinaldo y cantando , por llamarlo de alguna forma, villancicos hasta las 9 de la noche , hora de la cena.
No había cañas, ni cervezas, ni onces o veintidos. No había cohetes ni petardos al menos en estas tierras.
Eso si, se llenaba la Misa del Gallo, porque era la única manera de estar en la calle a las 12 de la noche.
En nuestras tierras hermanas portuguesas quemaban los Madeiros, y las gentes se reunían entorno a ellos, compartir algunas almendras, filloas y chocolates, antes de ir a por el bacalhao con garbanzos y coles.
Aquí se quemaba la viga de los quintos en esta víspera del año nuevo, lo pagaban los Eucaliptus de la carretera que eran cortados sin contemplación, algunos gallos que quedarán en algún corral que acabarían en pepitoria y las pitarras del año.
Tiempos pasados y recuerdos que aún están en nuestras cabezas, antes que venga la calle del olvido y nos borre los archivos de nuestra vida vivida.
Por cierto hoy me llegaron unos libros de cuentos y el amigo que me los envió los acompaño de un marcapaginas, ¿ sabéis de quien?, pues de mi amigo el Principito, cuando yo digo aquello de que nada es casual…..
Todo este rollo , para desearos a los cientos de amigos que me leen que tengáis unas buenas salidas y un buen año 2025, sabéis, será mejor que el 2024 porque durará un día menos.
Gracias a todos y Carpe Diem.
La foto de la Gerola templaria de Tomar, ¡ los templarios y yo!
JMR SANTA
Fin del año 2024