Conversaciones con Bingo. Camino del solsticio:

Conversaciones con Bingo. Camino del solsticio:

Conversaciones con Bingo. Camino del solsticio:

Se va notando: los días se alargan, y nos acercamos al solsticio de verano, cuando las noches son cortas de luz… y largas de fiestas.
Cada día, cada paseo, nos regala una sorpresa. La naturaleza es sabia.
Ayer volví a casa tan cansado y maltrecho que esta noche, entre dolores y calambres, me fue imposible conciliar el sueño. Por eso, Bingo, casi no esperé a que amaneciera para venir a verte.
Se respira frescor, se mueve el aire y tú te llenas de vientos. Los tirones que das casi me hacen perder el equilibrio.
¿Cuántos sonidos diferentes oyes tú en este remanso de paz?
Me preocupa que, fuera de aquí, el mundo parezca esperpéntico. Nos venden motos sin ruedas y quieren hacernos creer que las de carreras no las necesitan. Y siempre hay alguien que habla del gobierno y de la sopa boba…
Por cierto, Bingo: «la sopa boba» era la que les daban a los que no iban a volver a comer en este mundo.
Me decía un viejo no hace mucho:
—A Mengano le están dando caldo de jamón, y las vecinas le han llevado los huesos y alguna tirilla.
Eso era su forma de decir que «está muy malito el probe».
¿Tienen los animales percepción de la muerte? Porque cuando creen que ha llegado su hora, se aíslan de la manada o del rebaño. Buscan la oscuridad, y allí se rinden, poniendo difícil a los carroñeros su tarea de limpieza.
Cada día nos encontramos algún caso.
Hoy hemos vuelto a ver a nuestro amigo el zorro, con su cola de nuevo poblada. Tenía razón Juan Valcárcel, nuestro amigo el Escobero.
Te has bañado en la laguna y has bebido con ese movimiento genuino de tu lengua.
Hoy, como cada día —y cada minuto en que nos sentamos en la orilla— el paisaje parece distinto, aunque sea el mismo.
Se acercan los días de San Juan. La bella dama se cubre con barrotes de hierro. Son días en los que algunos solo hablan de toros, «monotema».
A mí me gusta más hablar de cuentos.
Cada vez nos gustan menos las fiestas, y más los sueños.
Bingo ha escuchado que se acercan sus amigos. Con mucha prisa me ha despedido, con un simple «hasta mañana».
Conversaciones con Bingo. Camino del solsticio: